Cuando la energía eólica se expandió a principios de la década de 2000, lo hizo con una promesa a 20 años: una tarifa fija de inyección conforme a la Ley alemana de Energías Renovables (EEG). Esa ventana de financiación se está cerrando ahora para cada vez más aerogeneradores, lo que plantea una pregunta sorprendente.

Una crisis invisible de la transición energética

Después de 20 años, muchos aerogeneradores están lejos de estar desgastados. Los rotores giran, los generadores producen electricidad. Y, sin embargo, miles de instalaciones plenamente funcionales se enfrentan al desmantelamiento. El motivo rara vez es el desgaste, sino la economía.

No es un problema técnico, sino económico

Sin la tarifa garantizada, las instalaciones tienen que competir al precio de mercado de la electricidad. Para una instalación antigua y aislada, eso puede volverse rápidamente ajustado: el mantenimiento, el seguro y la administración continúan mientras los ingresos fluctúan. La decisión entre «seguir operando» y «desmantelar» es, por tanto, ante todo empresarial.

Agrupar en lugar de riesgo individual

En otras clases de activos el principio es bien conocido: agrupar muchas posiciones individuales suaviza las oscilaciones de cada una. Aplicado a la operación continuada, esto significa que, cuando se consideran varios emplazamientos en conjunto, las averías, los picos de mantenimiento y las variaciones de rendimiento se reparten: la cartera se vuelve más estable que cualquier instalación por sí sola.

Seguir operando supera a reconstruir, también en lo ecológico

Mantener en marcha una instalación existente evita la energía incorporada en el acero, el hormigón y el transporte de una nueva construcción. Mientras una instalación funcione de forma segura y eficiente, seguir operándola suele ser la opción más eficiente en recursos frente al desmantelamiento y la reconstrucción.

Así que la pregunta «¿Qué pasa con los aerogeneradores después de 20 años?» no tiene una respuesta técnica, sino empresarial, y ahí reside justamente la verdadera palanca de la próxima fase de la transición energética.